El Censo
Expediente23567Vigente
Proyecto

El 17 de abril ya es Día Nacional por ley 10486

Una ley vigente declara el 17 de abril Día Nacional de Conmemoración del Pacto de Ochomogo de 1941, sin feriado ni pago extra para nadie.

Título oficial DECLARATORIA NACIONAL DEL 17 DE ABRIL COMO EL DÍA DE CONMEMORACIÓN DEL PACTO DE OCHOMOGO DE 1948

La letra pequeña

Encontramos un artículo que no calza con lo que el título de la ley promete. Cada uno viene con la frase exacta de la ley, para que usted juzgue.

  • El título habla de todos, pero la ventaja cae sobre un grupo pequeño.

    A quién le sirve: Personas que esperaban un día feriado

    El texto del proyecto pedía declarar la fecha feriado obligatorio, pero el artículo aprobado solo la nombra como día de conmemoración.

    declararlo feriado obligatorio de carácter intransferible para conmemorar cada año como un magno acontecimiento patrio
    único, texto oficial

Esto lo encontró un programa que leyó el texto completo de la ley y lo comparó con su título. No es una acusación ni una opinión legal. Lea la cita y el texto original y saque su propia conclusión.

A quién le toca

  • A toda persona que revise el calendario de feriados: el 17 de abril no es feriado
  • A patronos y trabajadores: la ley no crea pago ni descanso obligatorio
  • A estudiantes y docentes que estudian la Guerra Civil de 1948: la fecha queda con nombre oficial

A quién beneficia

  • El 17 de abril queda con un nombre oficial en el calendario nacional
  • La ley no impone cobros ni trámites a la gente

Qué cambia

  • La exposición de motivos pedía feriado obligatorio, pero el artículo aprobado no lo incluye
  • La ley se publicó el 17 de mayo de 2023 y rige desde esa fecha

La explicación completa

El proyecto que declaraba el 17 de abril como Día Nacional de Conmemoración del Pacto de Ochomogo ya no está en trámite. Se convirtió en la Ley 10486, publicada el 17 de mayo de 2023 1.

Qué propone

El texto tenía un solo artículo. Declaraba el 17 de abril como el Día Nacional de conmemoración del Pacto de Ochomogo de 1948 (art. único).

La ley que salió conserva esa misma frase. Dice: "Declárese el día 17 de abril como el Día Nacional de Conmemoración del Pacto de Ochomogo de 1948" 1.

La exposición de motivos pedía más que eso. Hablaba de "declararlo feriado obligatorio de carácter intransferible" (art. único). Ese feriado no aparece en el artículo aprobado ni en la ley vigente 1.

El texto tampoco crea un pago, un bono ni un día libre para nadie. Solo pone nombre a una fecha en el calendario 1.

En qué va el trámite

El expediente 23567 terminó y su resultado es la Ley 10486, vigente desde su publicación 1.

El recorrido en el Sistema de Información Legislativa muestra estos pasos. El proyecto se presentó el 14 de febrero de 2023 2. La Comisión de Sociales (Área II) lo votó y dictaminó el 24 de octubre de 2023.

La ficha del expediente marca un vencimiento cuatrienal el 14 de febrero de 2027 2. Ese plazo ya no importa: la ley se publicó el 17 de mayo de 2023 1.

Lo que se dijo en la Asamblea

No hay grabaciones en el dossier sobre este expediente. Las limitaciones de la investigación lo dicen: no se encontraron grabaciones que mencionen este expediente.

Frente a la Constitución

El Censo no encontró choque entre esta ley y la Constitución del dossier.

El artículo 89 manda al Estado "conservar y desarrollar el patrimonio histórico y artístico de la Nación" Constitución, art. 89. Declarar una fecha conmemorativa encaja con ese fin (art. único).

La ley no toca seguros sociales, educación, universidades ni tributos, que son los temas de los otros artículos del dossier Constitución, art. 73 Constitución, art. 85.

Qué va a pasar con su calendario

El 17 de abril no es feriado. La ley solo le da nombre a la fecha y no ordena cerrar oficinas ni pagar un día extra 1.

Si usted trabaja ese día, su patrono no tiene que darle un descanso obligatorio por esta ley. El texto aprobado no incluye la palabra feriado 1.

Qué puede hacer usted

La ley ya está publicada, así que las herramientas para cambiar un proyecto en comisión no sirven aquí guía, p. 28.

Usted puede pedir información sobre cualquier ley aprobada a la Oficina de Iniciativa Popular de la Asamblea Legislativa. Esa oficina brinda información sobre el estado de tramitación y la legislación aprobada guía, p. 27.

Si cree que una ley viola la Constitución, existe la acción de inconstitucionalidad. Se presenta contra leyes y otras disposiciones generales que infrinjan alguna norma constitucional guía, p. 24.

Lo que no sabemos

El dossier no dice cuánto costó publicar la ley en La Gaceta.

El dossier no dice si alguna institución planea actos oficiales para el 17 de abril.

El dossier no incluye el debate en el Plenario ni en comisión.

La Constitución y esta ley, lado a ladoSin choque aparente

La ley solo nombra una fecha conmemorativa y encaja con el fin cultural del artículo 89. No toca los temas de los otros artículos del dossier.

  1. Constitución, art. 89"Entre los fines culturales de la República están: proteger las bellezas naturales, conservar y desarrollar el patrimonio histórico y artístico de la Nación, y apoyar la iniciativa privada para el progreso científico y artístico."
    Esta ley, art. único"Declárase el día 17 de abril como el Día Nacional de conmemoración del Pacto de Ochomogo de 1948."

    Sin choque aparente Nombrar una fecha histórica encaja con el deber del Estado de conservar el patrimonio histórico.

Esto es una lectura comparada, no un fallo. Solo la Sala Constitucional puede declarar una ley inconstitucional.

Fuentes

  1. Ley 10486: Declara el día 17 de abril como el Día Nacional de Conmemoración del Pacto de Ochomogo de 1948 (Vigente) SINALEVI, Procuraduría General de la República, 17/05/2023
  2. Expediente 23567: DECLARATORIA NACIONAL DEL 17 DE ABRIL COMO EL DÍA DE CONMEMORACIÓN DEL PACTO DE OCHOMOGO DE 1948 Asamblea Legislativa, Sistema de Información Legislativa, 2023-03-16
  3. Constitución Política (texto vigente) SINALEVI, PGR, 2026-11-02
  4. Herramientas de participación ciudadana en Costa Rica CONAMAJ, 2025, 2025
Límites de esta investigación
  • No se encontraron grabaciones de la Asamblea que mencionen este expediente.

Investigado y verificado automáticamente el 2026-11-07. Cada cita textual se comprobó contra su fuente antes de publicar.

Texto oficial completo

Así lo publica la Asamblea Legislativa. Compárelo con el resumen de arriba: si algo no calza, créale al texto oficial.

Leer el texto completo

ASAMBLEA LEGISLATIVA DE LA REPÚBLICA DE COSTA RICA

PROYECTO DE LEY

DECLARATORIA NACIONAL DEL 17 DE ABRIL COMO EL DÍA DE CONMEMORACIÓN DEL PACTO DE OCHOMOGO DE 1948

GILBERTH JIMÉNEZ SILES Y OTROS SEÑORES DIPUTADOS Y SEÑORAS DIPUTADAS

EXPEDIENTE N.° 23.567

DEPARTAMENTO DE SERVICIOS PARLAMENTARIOS UNIDAD DE PROYECTOS, EXPEDIENTES Y LEYES

PROYECTO DE LEY

DECLARATORIA NACIONAL DEL 17 DE ABRIL COMO EL DÍA DE CONMEMORACIÓN DEL PACTO DE OCHOMOGO DE 1948

Expediente N.º 23.567

ASAMBLEA LEGISLATIVA:

En un acto de reconocimiento a un evento histórico que fue de vital trascendencia no solo para la historia patria, sino también como pilar fundamental para el fortalecimiento de nuestra democracia, que dio paso a la Segunda República y nos permitió seguir construyendo nuestra nación sobre los valores y principios legítimos de una sociedad justa, participativa, solidaria e inclusiva, tengo el deber, en mi condición de legislador, de visibilizar y asentar en la identidad del pueblo costarricense los actos decididos de tres ilustres ciudadanos: don José Figueres Ferrer, Manuel Mora Valverde y el padre Benjamín Núñez, que el 17 de abril de 1948 lograron mediante el diálogo y la concertación poner fin a un conflicto armado que ya cobraba la vida de muchos costarricenses, tenía al país dividido en dos bandos, causando gran destrucción y llevando a miles de familias la angustia, el dolor y sufrimiento. La acción de estos próceres de la patria, aunque ciertamente parcos, pero claros y juiciosos, muy a pesar de sus contradicciones, propias de las circunstancias de la época permitieron tomar decisiones rápidas, que supieron rectificar con mesura, permitiéndonos construir la historia donde renacía nuevamente el espíritu que caracteriza la esencia de ser del costarricense, vivir y crecer en paz, permitiéndonos con ello forjar la patria que hoy nos abriga y que han disfrutado siete generaciones en un clima de concordia. Los principios del dialogo y la concertación, que han estado presentes en nuestra historia patria y que son parte de nuestra identidad tienen que trascender de generación en generación, si queremos que nuestros hijos y nietos reciban el mismo legado que nos han heredado estos grandes estadistas y visionarios es nuestro deber continuar con esta tarea de la Costa Rica pacífica, que garantice el acceso digno a todos los costarricenses a la alimentación, salud, educación, vivienda, trabajo, seguridad, comunicación, como los elementos fundamentales que han permitido el desarrollo que hemos logrado y posicionado a nuestro país como una democracia ejemplar en el mundo, pero sobre todo en una sociedad justa, igualitaria y solidaria.

Es importante conocer los antecedentes y desarrollo de este hecho histórico, que dieron paso a nuestra Segunda República, y que particularmente culminaron resolviendo un conflicto de guerra civil, donde no hubieron vencidos ni vencedores, donde se impuso el diálogo y la concertación como la principal y más efectiva arma de negociación.

Citar y transcribir los eventos que antecedieron y trascendieron el “Pacto de Ochomogo” es fundamental para entender, porque se señala como eje esencial, que facilitó las condiciones para lograr el desarrollo social y económico y el fortalecimiento de la democracia y la paz que se vive en nuestro país. Entre algunos de los escritos e investigaciones que resumen de manera clara y precisa lo que se vivió entre el mes de marzo y abril de 1948, cabe citar dos documentos importantes entre ellos, uno elaborado por el mismo don José Figueres Ferrer (extracto del capítulo X: Los protocolos de la paz, del libro: el espíritu del 48, escrito por José Figueres Ferrer), y otra investigación realizada por un connotado historiador costarricense Víctor Ramírez Zamora, intitulado “Evocando una gesta”, que nos ilustrarán y nos permitirán conocer lo que fue este conflicto bélico y cómo concluyó.

REUNION EN EL ALTO DE OCHOMOGO. Durante las negociaciones en la Embajada de México, Manuel Mora se mostró siempre preocupado por asegurar la vigencia de las garantías sociales y de la legislación social, que se había dado bajo el Gobierno de Calderón Guardia, con la colaboración del propio Mora. Insistía en que sobre esa materia, el Ejército de Liberación Nacional le hiciera promesas concretas. Estas exigencias y otros problemas relacionados con la rendición del Gobierno, preocuparon al Padre Núñez quien estimó, sobrepasaban sus facultades de negociador. Por eso, una tarde, antes de abandonar la Embajada de México, propuso una entrevista entre don Manuel y yo. El Padre Núñez propuso a don Manuel que nos encontráramos los tres, esa misma noche, desarmados y sin compañía, en El Alto de Ochomogo, a las diez de la noche. Don Manuel le manifestó al Padre sus reservas. ¿No podría ser víctima de una emboscada? El Padre le replicó que también nosotros podríamos ser las víctimas. Si está en el interés del país, yo acudiré, dijo don Manuel. Como señal de que se produciría la cita, a las nueve de esa noche, se transmitiría, desde la estación Radio Hispana, en Cartago, la Quinta Sinfonía de Beethoven y cada cinco minutos, se intercalaría la palabra, carretera, carretera, frase que sería repetida varias veces.

Cuando el Padre Núñez, de regreso en Cartago esa tarde, me propuso la cita, yo también le expuse mi preocupación de que fuéramos víctimas de una emboscada. Pero al igual que Manuel Mora, acepto diciéndole:

Si esto conduce a la paz, allá iré.

Antes de las diez de la noche, cruzamos el Padre y yo nuestras líneas y nos fuimos internando hacia la tierra de nadie, en dirección de la Quebrada del Fierro, en el Ochomogo, Para justificar el paso fuera de nuestras líneas, en broma le dije a los soldados:

-El Padre y yo vamos a hacer una conquista. Se rieron y nada más.

Caminamos un poco: le dije al Padre que fuéramos por lados separados de la calle y que si nos disparaban, el que quedara bien, sin preocuparse por el Otro, corriera a dar aviso a nuestras fuerzas. Afortunadamente, nada sucedió.

El Padre se adelantó un poco más y al final de la cuesta encontró a Manuel Mora. Contra lo convenido, venía acompañado de un chófer y de Carlos Luis Fallas, sus camaradas comunistas. Manuel le explicó al Padre, que los acompañantes eran hombres de confianza.

Los dejó allí, donde se encontró con el Padre y con éste vino a mi encuentro.

Al saludarlo, yo me excusé de que, contra lo convenido, llevara mi escuadra al cinto. Le pedí que avanzáramos un poco hacia nuestras líneas, pues nos habíamos acercado demasiado a las de ellos.

Caminamos un poco. De nuestras líneas se oyeron unos disparos. Manuel indignado me increpó: ¿Qué pasa? Yo le contesté sacando mi arma:

¡Soy hombre de honor! ¡Me batiré con los míos si es preciso, para proteger su vida!

Solamente había sido el disparo casual de algún rifle, como ocurre ocasionalmente en cualquier frente de lucha.

Más o menos, frente al lugar donde hoy están las instalaciones de Kativo, en El Alto de Ochomogo, nos sentamos a la orilla de una de las cunetas de la carretera. La noche era de neblina espesa, denfrío y ráfagas de ventisca. De algún lugar cercano, llegaba hasta nosotros el hedor de cadáveres, que no habían sido sepultados aún. Pensé que quizá sus espíritus, flotaban sobre el lugar donde estábamos, como una advertencia de los muertos, que no podíamos traicionar.

Allí charlamos por espacio de más de una hora, sobre la situación dolorosa que vivía el país. Convenimos, en la urgencia de encontrar una salida hacia la paz y la convivencia armoniosa de todos los grupos sociales. Cada uno de nosotros partíamos de premisas dictadas por ideologías diferentes. No dejé de manifestarle a don Manuel, que era muy difícil comprender la combinación que él hacía, en sus recientes luchas, de la defensa de las conquistas sociales, con la aceptación de la deshonestidad administrativa y el atropello del sufragio. ¿Cómo conciliaba don Manuel su idealismo político, con la vesania criminal del régimen del cual era parte importantísima? Claro que él, con su mejor estilo de dialéctico marxista, trató de justificar su posición y la de su Partido. Me pareció, resuelto a mantener a todo trance, su lealtad política a los Calderón.

Le aseguré a don Manuel, que lo dicho por mí en la Segunda Proclama de Santa María de Dota, era verdad. Yo no era un politiquero dedicado a la mentira demagógica. Estaba dispuesto, no sólo a mantener, sino a ampliar la legislación social por la cual, los de su partido, decían luchar, aunque para ello tuviera que enfrentarme, como estaba seguro tendría que hacerlo, tras la victoria, a algunos representantes de mi propio bando. El Ejército de Liberación Nacional no era un movimiento reaccionario, ni estaba al servicio de grupos conservadores. Insistí yo en que no había razón para combatirnos. Había llegado la hora en que ellos escucharan nuestro pedido y creyeran en la buena fe de nuestra oferta.

En relación a la forma como pensábamos salir del impasse político, en que vivía el país, le di a entender, a don Manuel, que creíamos necesario establecer un Gobierno de facto por un tiempo, dentro del cual, tomaríamos algunas medidas, tendientes a favorecer el bienestar del pueblo costarricense. Aunque en forma velada le insinué nuestra intención de nacionalizar la banca. Después de estas explicaciones, le insté a dejar las armas. A que terminara una lucha que no tenía objetivo alguno, salvo las ambiciones desorbitadas de grupos de politiqueros deshonestos. Manuel mostró claramente su lealtad y su amistad política hacia Calderón Guardia. Pese a mis razonamientos, no estuvo dispuesto a comprometerse en ordenar el cese de la lucha a sus combatientes.

Pero también es cierto que en aquel momento manifestó que se facilitaría mucho el arreglo, que se estaba gestionando en la Embajada de México, con la promesa que yo acababa de hacerle, de mantener las conquistas sociales de la clase trabajadora. Con toda claridad le expuse, la imposibilidad de entrar a ninguna clase de arreglos políticos con el Partido Vanguardia Popular, pues, estaría en contra de las posiciones ideológicas y políticas, que inspiraron la guerra que estábamos librando.

A estas alturas de la conversación, don Manuel me pidió que permitiera acercarse a nosotros a Carlos Luis Fallas su leal colaborador. Fallas se había mantenido separado de nosotros, unos metros. Manuel quiso que fuera testigo, de las promesas que yo hacía, de mantener la legislación social y sus instituciones.

Tratando de sintetizar nuestra conversación, le hice a don Manuel una pregunta, que dio origen al diálogo que a continuación transcribo y que he tratado, en un esfuerzo de memoria, de que sea la más fiel posible reproducción de lo que allí hablamos:

-Don Manuel, procuremos negociar la paz. ¿Cuáles condiciones propone usted? —Yo propongo -respondió don Manuel— que instalemos un Gobierno mixto entre ustedes y nosotros. -Eso no es practicable don Manuel -le dije-. Están en el ambiente odios muy profundos. ¿Se le ocurre a usted alguna otra fórmula?

—¿Qué propone usted entonces? Inquirió don Manuel. No dudé un momento. Le dije:

—Yo propongo que nos pongamos de acuerdo, sobre ciertos asuntos programáticos que ambos estemos dispuestos a mantener. Ustedes, los comunistas, han estado durante toda la guerra, diciéndole al país que nosotros somos reaccionarios y que nos proponemos echar abajo las garantías sociales que ustedes se ufanan de haber proclamado. Por ejemplo, nosotros mantendremos toda la Legislación Social.

-Mediaron otros asuntos menores de posibles acuerdos. Se oyó entonces desde un rincón oscuro, la fuerte voz de Calufa Fallas, que había estado callado:

-¿Mantendrán ustedes el Impuesto sobre la Renta? -Lo aumentaremos... ¡carajo! -Dije con decisión que evidentemente lo sorprendió... ¡Ese carajo fue la única mala palabra que se pronunció durante el diálogo! Nos despedimos. Ellos regresaron a San José y yo, con el Padre Núñez, volví a nuestras líneas en Cartago...

Sobre esta entrevista, que yo considero sagrada, mucho se ha especulado y mucho se ha mentido. Los llamados historiadores, le han agregado compromisos que no hubo en ella. Los políticos irresponsables, la han tratado de presentar de modo que aprovechara a sus intereses. Igual si son de derecha, que de izquierda. Interesadamente, han hecho surgir de ese encuentro, compromisos que nunca se establecieron. Han llegado a violentar la verdad, diciendo que en Ochomogo se firmó un pacto entre los comunistas y yo. Falso. ¡En Ochomogo no suscribimos ni acordamos pacto alguno! En Ochomogo ratifiqué verbalmente a don Manuel Mora y a Carlos Luis Fallas, lo que en la Segunda Proclama de Santa María de Dota había anunciado al país entero, a todos sus bandos y sus partidos. Estábamos preocupados por la situación social de las clases trabajadoras y del pueblo en general. Buscaríamos introducir las medidas posibles, para mantener y robustecer la legislación social, paro mejorar las instituciones sociales, dándoles mayor eficacia y mayor alcance, promoviendo un desarrollo económico, que le diera contenido a esa legislación, sustrayéndola de la politiquería.

Lo que se habló en Ochomogo sirvió como base para un documento, que facilitaría el arribo a la paz, a la hora de firmar lo que inexactamente se ha llamado el Pacto de la Embajada de México, que puso fin a las hostilidades.

Precisamente, cuando regresábamos a nuestras líneas, autoricé al Padre Núñez, para que, si era menester, suscribiera algún documento, en que se fijara nuestra posición ante la cuestión social. Extracto del capítulo X: Los protocolos de la paz, del libro: El espíritu del 48. Escrito por José Figueres Ferrer.

EVOCANDO UNA GESTA (El Pacto de Ochomogo)

11 abril de 1948. El Ejército de Liberación Nacional toma la ciudad de Limón, el embajador estadounidense, Nathaniel Davis, escribe en su diario que un representante del presidente Picado le pide mediar en las conversaciones de paz en nombre del Gobierno.

12 de abril de 1948. El ELN toma Cartago, menos el cuarte que presenta resistencia. La misma persona que había hablado con el embajador Davis de parte del presidente Picado se comunica con él de nuevo para comunicarle que Figueres ha tomado Cartago y es necesario organizar de inmediato una reunión con el Cuerpo Diplomático.

La reunión de los embajadores se lleva a cabo en la Embajada de México ese mismo día en un ambiente altamente tenso y nombran un comité de mediación entre el Gobierno y el Ejército de Liberación Nacional compuesto por el nuncio papal, Luigi Centoz, y los embajadores de México, señor Carlos Darío Ojeda, de Panamá, República Dominicana y de Estados Unidos. El encargado de Chile es nombrado secretario. Los embajadores contactan a Figueres y ambas partes acuerdan un cese de fuego a partir de las 5 a.m. del día siguiente para que los embajadores puedan pasar la frontera militar de los insurgentes a las 9 a.m., escoltados, para hablar con Figueres en su Cuartel General ubicado en el Colegio San Luis Gonzaga.

13 abril. Los miembros de la comisión viajan a Cartago en un cadillac negro, Figueres los recibe y después de un rápido intercambio de frases corteses les pregunta si traen la rendición incondicional del Gobierno. Los diplomáticos le dicen que han venido para ayudar a pactar una paz negociada. El embajador Davis le dice a Figueres que “a los ojos del mundo su golpe de Estado sería considerado como una revolución en contra de un gobierno constitucional”. Después de una larga y, por momentos, tensa conversación Figueres reitera a los diplomáticos que solo acepta la renuncia de Picado y los tres designados a la Presidencia y que el Congreso debe nombrarlo a él como primer designado, a Alberto Martén como segundo designado y a Fernando Valverde como tercer designado, y da a los embajadores una carta que recoge ese parecer que se la entreguen al presidente Picado. Ese mismo día, por medio de carta, Picado rechaza la demanda de Figueres porque cree que debe ponerse al mando del Gobierno una persona que no esté consumida en pasiones políticas.

El mismo 13 de abril, para que las negociaciones de la eventual rendición presidencial fructifique, Figueres dispone nombrar como delegado suyo en las negociaciones de la Embajada de México al presbítero Benjamín Núñez.

14 de abril. Comienzan las conversaciones en la Embajada de México temprano en la mañana. Picado y Núñez se reúnen a solas por espacio de cerca de dos horas. Al salir de la reunión, el presidente Picado le pide a Álvaro Bonilla Lara (ministro de Relaciones Exteriores) llamar a Francisco Esquivel (ministro de Fomento) para que contacte a su amigo Santos León Herrera, tercer designado a la Presidencia, quien está viviendo detrás de las filas de los sublevados en el Yas de Paraíso de Cartago. Picado y Núñez han acordado que el presidente y los dos primeros designados renunciarán a sus puestos para que el tercer designado asuma la Presidencia de la República sin tener que reunir al Congreso. Se preparan los salvoconductos para que Santos León Herrera viaje a San José.

Al final del día, León Herrera llega a San José para poder dar finiquito a la rendición y renuncia presidencial. Sin embargo, Núñez advierte que Teodoro Picado solo tiene poder sobre el ejército oficial y que hay otros dos ejércitos que no responden al presidente; uno bajo el mando de Rafael Ángel Calderón Guardia (que había permanecido hasta entonces refugiado en su casa), y especialmente el de los vanguardistas, que habían llevado casi todo el peso de la lucha militar de parte de los grupos oficiales. Picado reconoce esa realidad militar y todos acuerdan invitar a la reunión del día siguiente a Rafael Ángel Calderón Guardia y Manuel Mora.

15 de abril. Calderón y Mora son puestos en oficinas distintas para hablar con Picado por separado. A Mora se le informa que Calderón y Picado están dispuestos a capitular bajo ciertas condiciones que incluye especialmente la garantía de su vida y haciendas para todos los dirigentes oficiales y se le invita a deponer las armas. Mora responde que él y su gente no capitularán si no se cumplen varias garantías, especialmente la de respetar todas las conquistas sociales.

Todos los presentes reconocen que Mora es la única persona capaz de desarmar a los soldados vanguardistas.

16 de abril. Teodoro Picado, Rafael Ángel Calderón y Manuel Mora viajan a Puntarenas para encontrarse con Francisco Calderón Guardia y Vicente Urcuyo, embajador de Costa Rica en Nicaragua. Francisco Calderón, que ha estado en Nicaragua desde el 12 de abril, informa a Picado que Somoza demanda la protección de las fronteras nicaragüenses y ofrece ayuda al presidente de Costa Rica para defender San José utilizando la Guardia Nacional nicaragüense. Manuel Mora y Rafael Ángel Calderón se oponen a ese plan. Posteriormente Picado le da a Francisco Calderón y Vicente Urcuyo poderes plenos de negociación con el Gobierno de Nicaragua y ambos autorizan a Somoza para que movilice la Guardia Nacional dentro del territorio costarricense. Somoza invade militarmente la zona norte de Costa Rica. Según un representante de Somoza en la reunión de Puntarenas, la Guardia Nacional de Nicaragua iniciará pronto una invasión suprema de Costa Rica.

17 de abril. La Guardia Nacional de Somoza ocupa Villa Quesada. Algunos representantes del Cuerpo Diplomático, especialmente el embajador de México, demandan de manera airada una explicación, el presidente Picado niega haber dado autorización a Somoza para invadir el territorio nacional. Sin embargo, los representantes diplomáticos no aceptan su explicación. Presionados por los acontecimientos y por el embajador mexicano a encontrarles una solución al impasse, Núñez y Mora acuerdan la reunión con Figueres y Mora para que se lleve a cabo esa misma noche en Ochomogo, en territorio neutral, solos y desarmados. Acuerdan que si Figueres acepta la reunión, por medio de la radioemisora Hispana de Cartago se transmitirá, a partir de las nueve de la noche, la Quinta Sinfonía de Beethoven junto a las palabras carretera, carretera, carretera. Núñez viaja a Cartago e informa a Figueres sobre la posibilidad del encuentro. Figueres acepta la reunión.

Cerca de las diez y treinta de la noche conversan Manuel Mora y José Figueres, acompañados por el padre Núñez, y en un techo el encuentro por Carlos Luis Fallas.

18 de abril. Núñez lee al Cuerpo Diplomático las bases del acuerdo alcanzado entre él y Mora e informan de la reunión secreta que sostuvieron la noche anterior en Ochomogo, Mora y Figueres.

Mediante carta, el presidente Picado informa a Manuel Mora y a Rafael Ángel Calderón Guardia que debido a “fuerzas incontrastables” han decidido dar por terminada la Guerra Civil y renunciar a la Presidencia de la República.

19 de abril. El presidente Picado, Mora, Núñez, un representante de Calderón Guardia (quien no asiste a esta reunión) y los representantes del Cuerpo Diplomático leen el memorándum final de los acuerdos. A las 3:20 p.m. Picado y Núñez firman el documento conocido como “Pacto de la Embajada de México” en el que se acuerda la renuncia del presidente y el fin de la guerra civil.

Ese mismo día, en la Novena Conferencia Interamericana que se reúne en esos días en Bogotá, Rómulo Bentacourt, representante del Gobierno venezolano, denuncia indignado la invasión de Somoza en Costa Rica.

24 abril. En la madrugada, Figueres y su ejército ingresan a San José y toman control militar y político de todo el territorio de Costa Rica. Las elecciones presidenciales del domingo 8 de febrero de 1948 fueron ganadas por el candidato Otilio Ulate Blanco por el Partido Unión Nacional, contra Rafael Ángel Calderón Guardia, candidato del Partido Republicano Nacional, afín al grupo que estaba en el poder.

El desconocimiento del resultado por parte de los "calderonistas" y la balacera en la que murieron dos policías y el doctor Carlos Luis Valverde Vega (miembro de la oposición) llevaron a los sectores afines al Gobierno a enfrentarse contra las fuerzas opositoras lideradas por el Ejército de Liberación Nacional, comandadas por José Figueres Ferrer, en el período comprendido entre el 12 de marzo y el 19 de abril de 1948.

La Guerra Civil finalizó con el Pacto de la Embajada de México el 19 de abril de 1948, mediante el cual se realizaron conversaciones y negociaciones entre las partes beligerantes. Se llegó a un acuerdo en el que se establecían el ejercicio del Poder Ejecutivo en cabeza del ingeniero Santos León Herrera, quien se encargaría de organizar el nuevo gobierno; se tomarían medidas para la retirada de las tropas del Gobierno; se daría la salida del país de los jefes militares y funcionarios más importantes; se finalizaría la acción armada y las fuerzas del Ejército de Liberación Nacional avanzarían a sus nuevas posiciones, garantizando la vida y bienes de todos los ciudadanos, así como el respeto de las garantías sociales.

Por lo anterior, sometemos a consideración con la finalidad de hacer un reconocimiento histórico a esta gesta del 17 de abril de 1948 como la fecha de conmemoración y celebración del Pacto de Ochomogo, declararlo feriado obligatorio de carácter intransferible para conmemorar cada año como un magno acontecimiento patrio, que esta fecha debe ser consagrada en las páginas de nuestra historia como el instante trascendentalmente y sublime en que apostó por el diálogo y deponer la armas y fortalecer nuestra democracia enmarcada dentro de los más altos ideales de justicia y de igualdad entre los hombres.

De igual manera, pretendo con esta iniciativa de ley se reafirmen, una vez más, los valores de libertad, de identidad y la soberanía que, como nación, con el legado de estadistas como los señores Figueres, Mora y Núñez, hemos podido resolver nuestros conflictos a través del diálogo y la concertación, como las mejores armas que conoce nuestra historia.

Es de capital importancia para los costarricenses el rescate de nuestra historia patria, que es parte de nuestra identidad, conciencia y valores; estas gestas patrias deben asentarse en la memoria de estas nuevas generaciones, y puedan distinguir el aporte esencial del Pacto de Ochomogo para la paz, el fortalecimiento de nuestra democracia y desarrollo de nuestra nación en la que se resalten, con especiales relieves de excelsa devoción cívica, los fundamentos esenciales de nuestra democracia y el significado de los valores que constituyen la esencia de la nacionalidad costarricense.

Que es función educativa y cultural del Estado promover la exaltación de los sentimientos patrióticos nacionales, en aras de estimular los sentimientos cívicos del pueblo. Esta es una maravillosa oportunidad para recuperar nuestra soberanía histórica, política y cultural, la memoria y los valores cívicos de nuestra identidad.

Debemos rescatar y proteger nuestra historia, vivimos tiempos difíciles y de convulsión social y tenemos el deber de orientar a nuestros jóvenes y a las futuras generaciones apegadas a los más nobles valores familiares y patrios, que les permitan construir sus ideales y sueños, sin que pierdan su identidad.

Por todo lo anterior, retomo tan noble iniciativa de ley para rescate de nuestra historia patria, y que este acto valiente, responsable y decidido para mantener y fortalecer nuestra democracia, nunca sea olvidado. Esta propuesta de ley fue presentada por el distinguido exdiputado Luis Fernando Chacon Monge, en el período constitucional pasado, no logrando su aprobación final, por vencimiento de los plazos legislativos.

En virtud de lo anterior, solicito a las señoras diputadas y los señores diputados la aprobación de este proyecto de ley.

LA ASAMBLEA LEGISLATIVA DE LA REPÚBLICA DE COSTA RICA DECRETA:

DECLARATORIA NACIONAL DEL 17 DE ABRIL COMO EL DÍA DE CONMEMORACIÓN DEL PACTO DE OCHOMOGO DE 1948

ARTÍCULO ÚNICO- Declárase el día 17 de abril como el Día Nacional de conmemoración del Pacto de Ochomogo de 1948.

Rige a partir de su publicación.

Gilberth Jiménez Siles

Sonia Rojas Méndez Danny Vargas Serrano

Óscar Izquierdo Sandí Kattia Rivera Soto

Andrea Álvarez Marín Luis Fernando Mendoza Jiménez

Pedro Rojas Guzmán Paulina María Ramírez Portuguez

Dinorah Cristina Barquero Barquero José Francisco Nicolás Alvarado

Alejandra Larios Trejos Katherine Andrea Moreira Brown

Diputados y diputadas

NOTAS: Este proyecto aún no tiene comisión asignada.

El texto fue confrontado y revisado por el Departamento de Servicios Parlamentarios, para hacerle los ajustes formales requeridos por el SIL. (Fecha de subido al SIL: 07-03-2023).

Observaciones

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